| |
| Comentarios del establecimiento |
|
| | | El camino de llegada a esta pequeña casa rural, del siglo XIX, es un placer en sí mismo, atravesando encantadoras colinas en las que se observa la quietud del campo. Una vez allí el visitante no se defraudará: encontrará un alojamiento maravillosamente restaurado que posee características únicas. Emplazado justo en la frontera entre Portugal y España, podrá entrar “literalmente” por el lado español y salir a través de las otras puertas hacia el magnífico Parque Natural de São Mamede, en Portugal. No sorprende que esta posición estratégica le haya otorgado un pasado conectado al comercio y el contrabando; aunque hoy día las únicas personas que van y vienen son, ciertamente, los alegres visitantes. En su interior no encontrará ningún exceso, simplemente buena decoración entremezclada a la perfección con el ambiente y habitaciones muy cómodas de bonitos techos con vigas de madera. Los encantadores propietarios, Eva y Joaquín, nos ofrecen un toque especial: ella es, por derecho propio, una reconocida dietética, por lo que la comida vegetariana que oferta lleva su impronta indiscutible; mientras él, Joaquín, es un artista cuyas creaciones conforman gran parte de la decoración que se encuentra en esta pequeña y encantadora casa. | | |
| |
|
|
|
|