La Casa del Azahar, una casa palacio del siglo XVIII, debe su nombre al inmenso naranjo que preside su patio . Un naranjo de doscientos años que es seña de identidad de la casa y que en primavera impregna de olor a azahar todo su entorno . Olor andaluz, fresco y limpio que caracteriza las noches misteriosas de Andalucía.
La rehabilitación de la casa ha sido hecha con sumo cuidado y respeto a la arquitectura local, recuperando materiales como suelos, tejas, puertas y ventanas y dejando espacios limpios, blancos y llenos de luz que dan cabida a una decoración sencilla y desnuda de superficialidad ornamental . En la casa se descubren bóvedas, techos de vigas de madera, "sobraos", barro y cal. Pura esencia arquitectónica vestida por suelos árabes llenos de color: azul, amarillo, verde o rojos rotos . Una delicia para el más puro hedonismo.
La Casa del Azahar, es una casa rural de categoría superior con tres salones, un amplio solarium, azotea, comedor y una tienda de artesanía local y comercio justo (tex. rural-Gt). . . La Casa del Azahar tiene tres suites y cuatro habitaciones . Cada habitación es diferente a la anterior y todas constan de su propio cuarto de aseo . Estancias que invitan al descanso . Modernidad y tradición mezcladas en busqueda del sosiego, del relax en su estado más puro .
La actividad de la casa gira alrededor del patio, con sus arcos, su aljibe, su pozo y almizcate (corral árabe) . Un gran patio presidido por su inmenso naranjo, bajo cuya sombra discurren las tardes andaluzas . Tardes tranquilas, sin prisas, llenas de sabiduría y tradición . Una sombra que supone un rincón de descanso para leer y charlar disfrutando de un fino y unas olivas . Un oasis de paz en plena Andalucía. Un placer para los sentidos.