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| Comentarios del establecimiento |
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| | | La Posada de Robledillo nace bajo el signo de la calidad. Calidad del alojamiento, de la decoración, del mobiliario, del servicio, de la atención, de la oferta complementaria. Entendemos que la calidad debe ser el mejor reclamo y el principal factor de fidelización.
La Posada de Robledillo cuenta con 6 habitaciones dobles con baño completo, situadas en la primera planta. Habitaciones acogedoras, llenas de detalles, cada una decorada en un estilo diferente y pensado para ofrecer la estancia más agradable. Las habitaciones disponen de albornoces, TV y lector de DVD, además de acceso Wi-Fi a Internet.
El hotel dispone con dos salones con chimenea y biblioteca. Uno, situado en la buhardilla, ofrece distintos ambientes, ideales para la lectura, la charla reposada y los juegos de mesas. El otro, en la planta baja, tiene un carácter polivalente. Por la mañana ofrece un entorno íntimo para los desayunos, a medio día, cumple la función de comedor privado para los huéspedes, por la tarde se transforma en un acogedor salón para tomar una copa en animada tertulia, leer o jugar a las cartas.
Situada en el corazón de la Sierra Norte madrileña, junto al Embalse de El Atazar, a 85 kilómetros de Madrid-1 hora en coche por la A1- y a poco más de 1.000 metros de altitud, La Posada de Robledillo cuenta con 6 habitaciones dobles con baño, restaurante, bar y terraza, servicios que se completan con una variada oferta de turismo activo: senderismo, bicicleta de montaña, deportes naúticos, paddle, tenis, frontón, rutas a caballo, etc.
La Posada de Robledillo es el punto de partida ideal para descubrir todos los encantos de la Sierra Norte. Pueblos como Patones, El Atazar, Berzosa de la Sierra, serrada de la Fuente, Montejo, La Hiruela, Puebla de la Sierra, ajenos todavía a la presión urbanística y que mantienen su encanto de siglos. Enclaves como la Presa del Villar, la de El Atazar, donde es posible prácticar todo tipo de deportes náuticos, joyas de la naturaleza como el Hayedo de Montejo y los bosques y montañas que forman la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz, coronados por la majestuosa Peña la Cabra. Unos recorridos de carretera que recuperan el placer de una conducción serena, que animan a visitar, sin prisa, estos pequeños pueblos diseminado por un horizonte verde, a parar, una y otra vez, para disfrutar del paisaje. Fuera del asfalto, la Posada de Robledillo se sitúa en un cruce de caminos por los que, hasta no hace mucho, transitaban viajeros a pie y en caballería y ofrece cientos de kilómetros de caminos, cañadas, cordeles, sendas y pistas forestales por los que transitar y sentir intensamente la naturaleza.
Para aquellos que busquen el descanso, la Posada en el lugar ideal para recuperar el placer de la lectura o de los juegos de mesa al calor de la chimenea, interrumpidos sólo por breves paseos por una calles rodeadas de silencio, suficientes para despertarnos el apetito y disfrutar más si cabe de la completa oferta gastronómica del restaurante, en la que la calidad de la materia prima y la exquisited de la cocina y del servicio se complementa con unos precios al alcance de cualquier bolsillo.
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