Un antiguo cortijo encastrado en piedra y perdido en medio de la impresionante dehesa del suroeste de Extremadura, en una zona limítrofe con Huelva y Portugal. Sus amplios muros de piedra guardan unas vistas del espacio abierto a tierras de encinares y alcornoques que es un gran espectáculo de la naturaleza, y seguro no defraudara.