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Apartamento Rural en Válor ('LA ALPUJARRA', Granada) |
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Capacidad 2-58 plazas
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Modo alquiler: casas
casas: 8
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| | | | | | | | | | | Enclavado en el corazón de la Alpujarra, en la zona oriental de la parte granadina y ocupando una franja longitudinal de la cara sur de Sierra nevada se localiza el territorio de este municipio, lindando al sur con Ugijar, al este con Nevada y al oeste con Alpujarra de la Sierra; correspondiendo el límite norte a la divisoria de aguas de la citada sierra.
De origen incierto, se atribuye desde antiguo su denominación al alto valor que para los romanos representaban sus minas, conociéndose este espacio como Los Valores.
Es obvio, no obstante, que el hecho histórico más reconocido de los acaecidos en Valor corresponde a su papel en la Rebelión de los Moriscos, pues no en vano fue en esta población donde nació el que fuera su primer y más importante caudillo: Aben Humeya. Es precisamente en esta figura en la que valor tiene uno de sus principales recursos culturales, recurso que con una adecuada e inteligente gestión puede convertirse en un buen recurso turístico en el marco del posible desarrollo futuro de esta actividad.
La posibilidad de la creación de un museo histórico de suficiente calidad como para atraer en buena medida los flujos de turismo rural que visitan la comarca, constituye una de las principales propuestas recogidas en el presente trabajo.
Valor se encuentra actualmente formado por tres núcleos principales de población: Valor, la capital, con 764 habitantes; Mecina Alfahar, con 174; y Nechite, con 86, según el último censo.
Se localizan estas poblaciones en la media-baja ladera sur de Sierra Nevada, en plena solana por tanto, configurándose cada una de ellas de manera diferente.
El núcleo de Valor se constituye como Pueblo Calle a lo largo de la carretera y el antiguo Camino Real, al conurbarse los antiguos barrios mas diferenciados.
Nechite, sin embargo, conserva la antigua configuración de época medieval, en la que los vecinos se concentraban en barrios y alquerías separados por cultivos para ofrecer al agricultor un contacto más cercano con sus tierras de labor. Se trata de los barrios de San Blas, Santa Lucía y Nechite propiamente dicho.
Es esta una riqueza paisajística y cultural de la que tanto población como administradores públicos deben tomar en consideración, para conservar así el recurso, por desgracia ya perdido en otros muchos municipios alpujarreños.
La tipología de vivienda corresponde en su mayor parte con la tradicional de la Alpujarra oriental. Cuerpos cúbicos de configuración rectangular, con muros de mampostería o tapial y cubierta plana de launa con aleros de laja.. La techumbre es de rollos de álamo con cañas. Algunos edificios señoriales soportan, no obstante, cubierta de aguas en teja árabe.
Tras un periodo (correspondiente a los años 1970/80), en los que la calidad paisajística del municipio, especialmente en el núcleo de Valor, se vio mermada por construcciones y transformaciones que no se ajustaban a la tipología tradicional (muestra evidente fue la llegada masiva de las cubiertas de fibrocemento), la arquitectura del municipio se ha visto recuperada por la aplicación de criterios orientados a salvaguardar el paisaje como recurso cultural y turístico.
Es evidente, no obstante, que los resultados tienden a generar cierta simplificación, por la excesiva aparición de la rectilineidad, muy potente en los aleros, y hasta una cierta evolución con el toque "fino" que supone la generalización de los canes de madera bajo los beriles, un detalle solo existente originalmente en contadas viviendas de la Alta Alpujarra.
El caso de Nechite sigue siendo, también en lo que se refiere a la arquitectura, uno de los mejores exponentes del paisaje urbano tradicional alpujarreño, alterado, no obstante, por dos edificios importantes ubicados en la entrada.
Mecina Alfahar, un buen exponente también de urbanismo tradicional, manifiesta una transformación más acelerada.
Algunos barrios, no obstante, muestran un resultado penoso, tal es el caso de Cantarranas en Valor y San Blas en Nechite. El establecimiento de un programa adecuado de rehabilitación se hace urgentemente necesario.
Valor cuenta con normativa municipal de planeamiento urbanístico mediante Normas Subsidiarias, que incluyen un catalogo de siete elementos del Patrimonio Histórico. Entre ellos se encuentra la Iglesia de Valor, llamando la atención la no inclusión de las de Nechite y Mecina Alfahar.
En lo que se refiere a otros elementos patrimoniales recogidos en el inventario objeto del presente trabajo, merece la pena destacar algunas construcciones o conjuntos específicos. Los conjuntos molinares de San Blas y del Río Valor serian algunas de la importantes riquezas etnológicas en riesgo de desaparición que precisan de urgente atención. Se trataba e una potente actividad agroindustrial que merecía el ascenso de diversas reatas de bestias para trasladar el producto desde Berja y Dalias.
Igualmente las eras de San Blas constituyen un conjunto de alto valor etnológico y paisajístico relacionado con el anterior y que como el primero, merece un tratamiento adecuado.
Las casas de Francisco Almendros y Francisco Suárez suponen ejemplos amplios bien ubicados, de dos tipos arquitectónicos clásicos de diferentes épocas. La incertidumbre sobre su futuro debe hacerles acreedores de la atención de todos para garantizar su conservación.
Especial atención merece la Ermita de la Virgen de Lurdes (Lourdes), que al tiempo que conserva su calidad arquitectónica histórica, se encuentra en situación de franco deterioro. Su restauración a cargo de dirección artística y empresa especializada es necesaria a fin de evitar la pérdida del recurso patrimonial y turístico, debido a una transformación inadecuada. Recordemos que una obra realizada de forma inconveniente puede ser tan nefasta o más que la propia caída del edificio.
Mención expresa merece el Puente de la Tableta, una construcción de alto valor histórico y arquitectónico en fase de desplome. En la ficha individual correspondiente se analiza la situación y se propone una solución urgente para evitar lo que podría convertiste en un desastre del que todos nos lamentaremos más tarde.
El llamado Tajo de las Ventanas constituye, junto con el Castillejo, uno de los elementos de patrimonio arqueológico de mayor interés. De la conservación de la calidad de su entorno, hoy amenazado, depende su potencialidad futura como recurso turístico.
Para la puesta en valor de los distintos elementos identificados y registrados en sus correspondientes fichas, se proponen usos alternativos o su inclusión en distintos itinerarios temáticos como son:
- Itinerario de la Arquitectura Religiosa de la Alpujarra Oriental Granadina.
- Itinerario Histórico Monumental del Municipio.
- Itinerario Etnográfico del Municipio.
Así mismo se propone como método de visita su inclusión en senderos como el de los Molinos de San Blas o el de los Molinos el Río Valor. | | |
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