| | | | | | | | | | | Estamos aquí:
Aquí, donde el violento relieve de los montes Cantábricos reúne, en competencia vertical, sus más altas cumbres: Peña Prieta, Espigüete, Coriscao, Curavacas...
Aquí, donde los paños blancos de la virgen nieve se deshacen sin cesar en arroyos transparentes que habrán de dar agua y vida a la vieja Castilla: El Pisuerga de Peñalabra y el Carrión de Fuentes Carrionas, que entregarán leguas abajo su caudal a la poderosa arteria del Canal de Castilla; el Esla de Valdeburón y Tierra de la Reina, nacido en el gozo de innumerables fuentes, que desde aquí desciende a entregar su tributo de agua al padre Duero.
Aquí, bordeándonos al norte, el vértigo de las hoyadas de Potes, Valdeón y Sajambre al socaire de las torres poderosas de los Picos de Europa. Al sur, en breve jornada, la planicie castellana se hace camino de peregrinos en busca de Finisterre: Osorno, Frómista, Sahagún, León...
Aquí, en un mundo donde la naturaleza no es tópico sino espacio envolvente. Oso y lobo, rebeco y corzo, tejón y jabalí (truchas, nutrias y garzas en nuestros ríos) viven en nuestros montes. El tejo y el acebo entre robledales, el abedular sobre el hayedo les dan cobijo y sustento.
Aquí estamos, en "Tierra de la Reina", y hospitalariamente te esperamos.
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