El pueblo de Candeleda se encuentra en la provincia de Ávila, en pleno Valle del Tietar, a la vera de Gredos, enclave de gentes serenas, centro de atracción e interés turístico donde se descubre en todo su explendor la fuerza de la naturaleza.
Candeleda podemos calificarlo como un lugar mágico. Tanto por sus parajes, arroyos, bosques y gargantas, como por sus picachos y roquedales y su cultura y tradiciones.
Es, sin duda, el nucleo ganadero más importante del Valle, con algo más de 5000 habitantes. con plantaciones de tabaco de primera calidad, buenos frutales y esquisitas hortalizas. Lugar ideal para comer un buen queso de cabra.
Recorrer sus calles y plazas resulta de lo más recomendable. La casas más antiguas con las típicas solanas de madera, en muchos casos adornados de flores, las plazas con naranjos y palmeras y las gestes amables y entrañables.
No dejéis de visitar el embalse del Rosarito, ideal para los entusiastas de los deportes náuticos. Para los andarines, dispone de pistas y senderos forestales que conducen a las zonas más altas de la montaña. Puede ser un punto de partida ideal para atravesar la Sierra de Gredos, con increibles vistas e infinitos y maravillos paisajes.
Debéis acercaros tambien al Raso, Un pueblecito próximo a Candeleda situado en la falda de Gredos, a los pies del Almanzor, con unas vistas impresionantes del valle y de la montaña. Allí encontraremos el castro celta de El Freillo, y, en verano, será el punto ideal desde donde acercarse hasta las gargantas de Alardos o Tejea para refrecarnos con un buen baño. |