Esta comarca no solo tiene nombre de buen vino y sabe a buen vino. Visitar algunas bodegas es actividad obligada.
Pero, además, En plena Ribera del Duero, el Valle del Botijas nos muestra pequeñas colinas llenas de pinares y de viñedo, denominador común en la zona. Los campos labrados con cereales se muestran verdes en primavera pasando al color amarillo de la paja recién segada en verano. Mas adelante, en otoño, el paisaje se vuelve marrón y rojo cuando las hojas de la vid van a caer y la cosecha esta ya recogida.
Podrás practicar la pesca en sus rios, recorrer itinerarios libres en bicicleta, moto, 4X4, senderismo a través del Valle del Botijas disfrutando de la naturaleza y del magnifico paisaje de los campos labrados de cereales y viñas.
Podemos visitar "Las Bocas", cuevas que según cuentan fueron habitadas por eremitas en tiempos pasados o "los Chozos", construcciones de piedra en medio del campo donde se guardaba el ganado antiguamente; así como el deporte de la caza de gran arraigo en la comarca.
Desde Mélida pueden realizarse rutas como las de Hoces del río Duratón o visitar otros enclaves de interés como Pedraza, Sepúlveda y Peñaranda de Duero.
Otros pueblos destacados son Olivares de Duero y Valbuena de Duero, donde se encuentra el monasterio de Santa María, sede permanente de la Fundación de las Edades del Hombre. También podemos visitar otras zonas como el valle del Cuco y el valle del Esgueva.
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