OFERTA DEL 15/9 AL 4/12/2009 20 EUROS/PERSONA/NOCHE PARA MINIMO DE ESTANCIA 7 NOCHES
Casa de montaña con cuatro habitaciones, todas ellas con cuarto de baño y calefacción . Espacios comunes para disfrutar del confot en la motaña.
Es una amplia y preciosa casa de montaña, con bonitas vistas . Cuenta con dos plantas . El la planta baja se encuentra un amplio y cómodo salón y una cocina bien equipada . En la planta superior hay un espacioso pasillo, cuatro habitaciones dobles (una de ellas con cama supletoria), todas ellas dotadas con cuarto de baño, calefacción y televisón, y una agradable galería . Tiene en total una capacidad para 9 personas.
La casa cuenta también con un patio o jardín
Cuando aún nadie había acuñado el concepto de turismo rural tal como se entiende ahora, ya existía Casa Anhelo, aunque con diferente nombre .
Las casas de la montaña de León tenían repletas sus habitaciones con los miembros de la familia y aún así eran refugio de veraneantes que pasaban largas temporadas, generalmente para curar alguna enfermedad, totalmente integrados en los quehaceres diarios del pueblo .
Tal era ya la hospitalidad de los habitantes de la zona, pero salvo eso, que permanece, todo era diferente antes . En los pueblos bullía vida, actividad . Humeaban todas las chimeneas en las largas noches de invierno y el hueco de la televisión se cubría con historias en las que los protagonistas eran los mismos habitantes (txt.R.Gest). Bajo un mismo techo, personas y animales, compartían sus vidas.
Pero tampoco los visitantes o viajeros, todavía no turistas, eran los mismos . La competitividad de la ciudad y el estrés todavía no se habían inventado.
Por entonces eran muy pocos los pueblos que contaban con lo que se llamaba “Casa de Huéspedes”, dedicada casi en exclusividad a “la industria del hospedaje”.
El día 13 de Junio de 1960, el matrimonio formado por Andrés y Eloína inauguraba en Puebla de Lillo, muy cerca de la iglesia, la entonces llamada “Casa Eloína”, autorizada por la Dirección General del Turismo con el erróneo nombre de “Casa Elvira” . La casa se había construido en los años cincuenta y aunque su estructura ya evidenciaba el posible uso futuro, se estaba utilizando en ese momento como residencia familiar . Fue incluso improvisada clínica de maternidad, donde vieron a luz los últimos nietos de sus propietarios.
Se ofrecía hospedaje y manutención, con la humanidad y determinación de Eloína, la cordialidad y presencia entrañable de Andrés y la ayuda de sus hijas Amelia, Argentina y Maruja.
Pasados los años cesó esa actividad . En el paso de siglo XX al XXI, la tercera generación familiar, con Rubén y Bella como titulares, retomó su actividad original y abrió una moderna Casa Rural con el nombre de “El Candíl”, instrumento muy presente en la casa por sus grandes vinculaciones con la minería del carbón y el talco.
En la actualidad, la familia continúa regentando la casa, ahora con el nombre de “Casa Anhelo”, nombre formado con las iniciales de sus fundadores, Andrés y Eloína . Un nuevo retoque estético de la mano y el esfuerzo de Maite y la magnífica decoradora asturiana Paz Suárez, aporta calidez y luminosidad.