Antiguo Palacio del siglo XVIII. María Josefa e Inocencio lo han restaurado con gran ilusión y no menos esfuerzo- durante casi cuatro años- se inauguró en el 2004, se respetó la tradición y la fuerte personalidad rural que proporcionan la piedra y la madera (tex. rural.Gt). Decorado con mucho mimo por su hija Marta . La tranquilidad que se respira en este lugar y la belleza de un entorno natural formado por verdes praderas, montañas y bosques de castaños, son la mejor cura para el stress . También resulta idóneo para celebraciones familiares y seminarios de empresa en un ambiente exclusivo a la par que familiar.
El hotel tiene catorce habitaciones-personalizadas con nombres de las aldeas del entorno. Reúnen todas las comodidades necesarias para que su estancia sea inolvidable . Todas ellas están dotadas de baño completo (secador y cesta de productos de bienvenida), calefacción, televisión, teléfono . Algunas disponen de bañera de hidromasaje .