El Altiplano, al noreste de Granada, con altitudes medias de 1.200 metros reúne una gran diversidad: riqueza natural, con paisajes serranos, continentales o semidesérticos y riqueza cultural, agricultura, gastronomía, arquitectura y yacimientos.
En la comarca de Huéscar y cerca de ésta población de 9.000 habitantes, a medio camino entre Granada y Murcia, se ha rehabilitado un molino harinero de principios del Siglo XX, para ofrecer un alojamiento de calidad en plena naturaleza.
Es un lugar con encanto, especialmente indicado para el descanso después de visitar sus interesantes alrededores, en los que se puede recorrer la Sierra de la Sagra, para observar las Secuoyas Gigantes y conocer los nacimientos de los ríos de Castril y Guardal (tex. rural-Gt). También se recomienda callejear por los pueblos cercanos con importante arquitectura civil y eclesiástica, por el magnífico parque municipal de Huéscar o visitar museos, yacimientos arqueológicos y paleontológicos, pinturas rupestres en lo que en definitiva ha de ser un gran parque temático global con la referencia del primer homínido europeo (Hombre de Orce).