Silencio, quietud, paz, luz, brisa, monte, enebros, todas tus preocupaciones e inquietudes desaparecerán de golpe de tu mente y de tu corazón. Estarás sumergido en esta naturaleza pura de la aldea de Briongos de Cervera, en el interior de la Castilla más profunda.
Placer, confort, comodidad, detalle, mimo, autenticidad, estilo, casas rurales con personalidad que te harán disfrutar de una experiencia particular y única, como pocas veces lo has sentido.
Este es el mundo que te ofrecemos, donde puedes dejarte llevar para sentir el bienestar, la serenidad y el equilibrio interior. En definitiva, casas rurales para sentirte bien.
Las dos casas rurales se encuentran ubicadas en una finca de 2000 metros cuadrados, en el límite urbano del pequeño pueblo de Briongos de Cervera.
La finca se halla vallada por una singular cerca de piedra, que ha sido rehabilitada con la técnica antigua de canto tirado. Sin ningún tipo de argamasa, las piedras se sostienen unas sobre otras por el entrelazado entre ellas y por el propio peso de la gravedad. La valla permite disfrutar de todo este espacio con absoluta intimidad.
Un centenario y majestuoso nogal se yergue en la mitad de la finca aportando su fresca sombra en los días de verano. Hay una zona habilitada para dejar el coche en su interior. Tenemos una barbacoa y leña de encina a tu disposición. Hay un solarium dentro de la finca.
El nombre de las casas "Cinco Celemines" proviene de la finca. Antiguamente, en Castilla, el celemín era una medida de superficie que equivalía a 537 metros cuadrados y en la que podía sembrar un celemín de trigo. Era también la porción de grano, semillas, etc que llenaba exactamente la medida del celemín (equivalente a 4.625 ml.)