Casa rehabilitada, con más de cien años de antigüedad, que mantiene las características arquitectónicas de la Sierra Riojana; con muros de piedra de mampostería y cubierta y forjados de madera.
Anteriormente la planta baja se utilizo de herrería y cuadras.
Acceso desde la Ermita de la soledad.
Dispone de un original salón distribuido a dos alturas, comunicadas por la escalera; la parte de abajo se utiliza para desayunos y la de arriba como zona de estar, con televisión.
Los propietarios viven en la planta baja y parte de la primera, mientras que el resto de planta primera y el bajo cubierta es para uso exclusivo de clientes . Tienen acceso directo a la calle por la fachada trasera.
(tex. rural.Gt)